Entradas

Mostrando entradas de enero, 2026

Se nos escapa

  Lo conocí cuando estaba a punto de cumplir dieciséis años. Su aspecto, sin embargo, era aún el de un niño que todavía no elige su propia ropa. Me correspondía ser su tutora, así que enseguida se me informó de su déficit de atención. En su caso, a diferencia de otros, el trastorno no iba asociado a la hiperactividad; al contrario, se quedaba absorto con la mirada fija en cualquier  no lugar,  donde probablemente se encontraba con algún territorio de su mundo interior mucho más interesante para él que cualquier cosa que yo pudiera contarle. A medida que nos íbamos conociendo, me parecía muy probable que hubiese algo más no diagnosticado, pero no tengo ningún título médico ni soy licenciada en psicología. Muy pronto me dijo que le interesaba el universo. Poco después, en la clase de Lengua, les propuse un proyecto que consistía en un diario de viajes en el tiempo. La primera parte de este trabajo implicaba inventar a un  alter ego , un  otro  al que darían v...

Rigoberto

Entró en el aula un poquito tarde (solo un poquito) apoyándose en una muleta. Le di la bienvenida con esa sonrisa tonta que se nos pone a algunos el primer día de clase, como si quisiéramos empaquetar con los labios la mejor de las expectativas para el curso que empieza.  Le dije algo así como: Vaya, veo que estás lesionado. Espero que no sea grave.  Un poco , me respondió.  No sé si alguna vez te has parado a pensar en el abismo del un : ¿Poco grave? ¿O un poco grave? pregunté sin retirar el estúpido empaquetado bucal, dudando de si el chico manejaba con soltura el idioma. Bueno, confío en que sea poco (el resto del grupo, que no conocía a este alumno porque era nuevo en el centro, parecía esperar que yo continuara con la consabida presentación de cada septiembre, así que yo intentaba retomar el hilo pasando por encima de la muleta y de la respuesta del niño, en perfecto castellano). Por fin Rigoberto, avanzando lentamente, tomó asiento. En la primera fila.  Hace...