25 de febrero
Este miércoles 25 de febrero mi madre habría cumplido ochenta años. Intento imaginarla con el cuerpo frágil de una anciana, pero no logro encontrarla en esa vejez simulada. El 28 de diciembre ─día de los Santos Inocentes─ recibí una extraña notificación de Google: “Tu cuenta no se ha usado en un periodo de dos años. Si quieres conservarla, inicia sesión en ella antes del 29 de enero de 2026. Para proteger la privacidad de los usuarios y los datos de las cuentas, Google eliminará las cuentas que no se utilicen”. Lo primero que me sorprende es que la cuenta a la que se refiere no es mía, sino de mi madre, que falleció en noviembre de 2013. No recuerdo haber entrado nunca en su correo. Quién ha podido hacerlo en los últimos dos años es algo que no acierto a comprender. Tampoco me explico que mi propia cuenta funcione como vía de seguridad para no perder acceso a la suya. En mi mano está la decisión. Me tiembla el esternón, un planeta me orbita entre pecho y espalda. La sola ide...